En un contexto de crisis económica, en Bolivia parecen inminente la llegada de Bonos medioambientales para capitalizar los recursos naturales de Bolivia. ¿Es posible para Bolivia ingresar a estas oportunidades económicas y aprovecharlas o es solo una movida política para socapar la contaminación de otros países?
¿QUÈ ES UN BONO DE CARBONO?
También llamado bono verde, es un instrumento ambiental y financiero medible que representa la reducción, captura de una tonelada cúbica de dióxido de carbono en la atmósfera . Siendo una certificación que acredita que algo hace un aporte efectivo en la reducciòn de gases de carbono a nivel mundial
Generalmente, los bonos de carbono son resultados de proyectos vinculados al uso de energías renovables, eficiencia energética, manejo de residuos, reforestación o conservación de bosques, agricultura sostenible.
¿QUÉ ES UN MERCADO DE CARBONO?
Es un conjunto de sistemas económicos con el fin de reducir las emisiones de gases de carbono mediante la asignación de un valor monetario, creando incentivos financieros para que empresas y países reduzcan sus emisiones de manera costo-efectiva.
El producto a comerciar son los bonos o créditos de carbono, cada unidad equivale a 1 tonelada de CO2 equivalente (CO2e) reducida, evitada o capturada. Los medios en los se generan dichos bonos es mediante proyectos de uso de energías renovables, conservación de bosques, eficiencia energética u otras alternativas de reducción en producción de dióxido de carbono.
Existen dos tipos de mercado, los regulados establecidos por gobiernos y acuerdos internacionales, donde países y empresas deben cumplir límites obligatorios de emisión. Es decir una empresa que genera más de lo establecido debe comprar permiso o formas de compensación o enfrentar una sanción económica. Si una empresa genera menos de lo establecido, puede vender la diferencia entre lo establecido y lo producido.
Los mercados voluntarios son aquellos donde individuos, instituciones o empresas compran créditos para compensar su emisión de CO2.
El funcionamiento de los mercados incluye cuatro pasos fundamentales.
1.- Generación del crédito.- Es decir se genera un proyecto reduce o captura emisiones de carbono. Esta captura o reducción se mide en toneladas de carbono.
2.-Certificiòn .- Una empresa independiente debe hacer una certificación de que la reducciòn es medible, real y contabilizable dentro los parámetros globales
3.- Emisión del crédito.- Dicho proyecto pone en venta su reducciòn a modo de crédito para ser comercializada en el mercado.
4.- Compra o compensaciòn.- Una empresa, gobierno o individuo puede comprar dichos créditos para cumplir regulaciones o compensar su producción de carbono estimada.
Adicionalmente, existen financiamientos o captación de fondos a proyectos de reducción de emisiones de carbono que aunque no estén dentro del propio mercado de carbono,pero sirve al propósito de cumplir regulaciones o compensar las emisiones.
ALGO DE HISTORIA
En 1992 se adopta la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), que establece un marco general de cooperación entre países para estabilizar las emisiones.
En 1992 surge ell Protocolo de Kioto, en vigor desde 2005. Este protocolo introduce por primera vez mecanismos de mercado para reducir emisiones de manera costo-efectiva. Entre ellos destacan tres instrumentos clave:
- El Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), que permite a países desarrollados invertir en proyectos de reducción de emisiones en países en desarrollo y obtener “bonos de carbono”
- La Implementación Conjunta, orientada a proyectos entre países con compromisos de reducción.
- El comercio de emisiones entre países, que permite a países poder compensar sus excedentes de emisión con países con menores rangos de emisión a lo establecido. .
Se da la creación del Sistema de Comercio de Emisiones de la Unión Europea, lanzado en 2005. Este sistema se convierte en el mayor mercado de carbono del mundo, estableciendo un límite a las emisiones y permitiendo la compraventa de permisos entre empresas. Paralelamente, el MDL canaliza miles de proyectos en países en desarrollo, incluyendo energías renovables, eficiencia energética y manejo forestal.
En 2015 se produce el acuerdo de Parìs, este acuerdo introduce las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional y abre la puerta a nuevos mecanismos de mercado bajo su Artículo 6. Estableciendo las bases para la cooperación internacional mediante mercados de carbono más flexibles, incluyendo tanto mecanismos voluntarios como mecanismos centralizados supervisados internacionalmente.
En Bolivia, durante el periodo de Evo Morales en la presidencia del 2006 al 2016, hubo una postura contraria hacia los mercados de carbono, principalmente enfocados en la crìtica a la mercatilizaciòn de la naturaleza en todas sus formas, pensando màs bien en propuestas alternativas basadas en el “Vivir bien” y las gestiones comunitarias. En esta marco se propondría “Mecanismo Conjunto de Mitigación y Adaptación para el Manejo Integral y Sustentable de los Bosques”, basado en los beneficios y gestiones colectivas por encima de los mercados.
En 2012, se promulgó la Ley N° 300 de la Madre Tierra y Desarrollo Integral para Vivir Bien, que en resumen prohibía cualquier tipo de mercantilización de la naturaleza en territorio boliviano, dejando fuera cualquier posibilidad de acceso a los bonos de carbono.
En 2024 surge la Sentencia Constitucional 040, que anularía las prohibiciones bajo el argumento de que las prohibiciones limitaba derechos del medio ambiente y la libertad de comercio, algo que contraviene convenios institucionales a los que el Estado boliviano se encuentra suscrito.
Hasta el día de hoy, no existen marcos legales ni regulaciones establecidas para la introducción de Bolivia a los bonos de carbono, aunque se da pie a varios acercamientos en este mercado con la aparición de desembolsos y de propuestas de participación.
El debate sobre los bonos de carbono se da debido a que su existencia exenta a las empresas de sus responsabilidades sociales de reducir su impacto ambiental, es sabido que en la mayoría de los casos, a las empresas les resulta màs barato pagar una compensación a un tercero que efectivamente hacer cambios que reduzcan sus emisiones o afrontar las sanciones al incumplimiento de las normativas.
Adicionalmente, existen factores técnicos que cuestionan la incidencia real de los bonos de carbono dentro de la lucha por el cambio climático, debido a que se hacen cuestionamientos a las formas de medición, y sobre todo existen cuestionamientos a la calidad de los proyectos financiados.
El 43% del territorio boliviano es constituido por la Amazonía, el mayor punto de interés ambiental de América Latina, siendo que dentro de él conviven 29 pueblos indígenas, siendo dueños de esas tierras. Con la llegada de los bonos de carbono queda preguntarse: ¿Cuál será el rol de los pueblos indígenas en la toma de decisiones sobre bonos de carbono? ¿El Estado boliviano está preparado para ser parte de este mercado? ¿Es posible para Bolivia afrontar los desafíos técnicos y sociales que implican participar de los mercados de carbono?
